Respuesta comercial de México: Proyectos federales deberán usar acero local ante los aranceles de EE. UU.
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En un movimiento estratégico dentro del tablero comercial de América del Norte, el Gobierno de México ha anunciado una nueva directriz que obliga a todos los proyectos de infraestructura federal a utilizar exclusivamente acero de producción nacional. Esta medida surge como una respuesta directa y contundente a las recientes políticas arancelarias impuestas por los Estados Unidos.
La decisión busca blindar la industria siderúrgica mexicana y asegurar que el gasto público impulse la cadena de suministro local, en lugar de verse afectado por las restricciones externas. Según fuentes del sector económico, esta política de «consumo nacional» no solo pretende mitigar el impacto de los gravámenes estadounidenses, sino también fortalecer la autosuficiencia en sectores clave como la construcción y la energía.
Analistas internacionales sugieren que esta medida podría tensionar las mesas de diálogo en el marco del T-MEC; sin embargo, México mantiene su postura de proteger sus mercados frente a medidas que considera unilaterales. Con esta normativa, las constructoras que ganen licitaciones públicas deberán certificar el origen del material, asegurando que el acero sea fundido y transformado en territorio mexicano, cerrando filas en defensa de la industria nacional.