Alerta sanitaria: Minsa reporta incremento de casos de virus Coxsackie y refuerza medidas de prevención

Alerta sanitaria: Minsa reporta incremento de casos de virus Coxsackie y refuerza medidas de prevención

Foto: VEFM

El Ministerio de Salud (Minsa) ha emitido una alerta tras detectar un incremento en los reportes de casos del virus Coxsackie en diversas regiones del país. Conocido popularmente como la enfermedad «mano-pie-boca», este virus, aunque suele tener un curso benigno, requiere vigilancia epidemiológica debido a su alta capacidad de contagio, especialmente en entornos escolares y guarderías.

Las autoridades de salud han instado a la ciudadanía a no bajar la guardia y fortalecer las medidas de higiene. El Coxsackie es una enfermedad viral que se manifiesta principalmente a través de erupciones cutáneas y síntomas gripales, lo que en ocasiones puede confundirse con otras afecciones.

¿Qué es y cómo identificarlo?

El virus Coxsackie afecta principalmente a niños menores de cinco años. Los síntomas iniciales suelen incluir:

  • Fiebre alta: A menudo es el primer síntoma en aparecer.
  • Dolor de garganta: Malestar que dificulta la deglución.
  • Erupciones cutáneas: La característica principal son pequeñas ampollas o puntos rojos en las palmas de las manos, plantas de los pies y dentro de la boca.
  • Malestar general: Irritabilidad y pérdida de apetito.

¿Cómo se contagia?

La transmisión ocurre principalmente por contacto directo. Las vías más frecuentes son:

  1. Contacto persona a persona: A través de secreciones respiratorias (tos, estornudos) o contacto con el líquido de las ampollas.
  2. Vía fecal-oral: Es muy común en niños pequeños que llevan objetos contaminados a la boca o por una higiene deficiente tras el cambio de pañal.
  3. Superficies contaminadas: Juguetes, manijas o mesas que han sido tocadas por personas infectadas.

Grupos de riesgo y recomendaciones

Aunque cualquier persona puede contraerlo, los niños menores de cinco años son el grupo más vulnerable. El Minsa recomienda:

  • Lavado de manos frecuente: Con agua y jabón, especialmente después de ir al baño y antes de comer.
  • Limpieza de superficies: Desinfectar frecuentemente juguetes y áreas comunes.
  • Aislamiento: Si un niño presenta síntomas, debe permanecer en casa para evitar brotes en las escuelas o centros de cuidado.
  • Hidratación: Es fundamental mantener al paciente bien hidratado.

Es importante recordar que, al ser una enfermedad viral, los antibióticos no son efectivos. Ante cualquier síntoma, la recomendación médica es acudir al centro de salud más cercano y evitar la automedicación, la cual puede ocultar signos de alerta.