Gustavo Petro califica de «antinatural» el cierre fronterizo: «No se puede cercenar la vida de 14 millones de personas binacionales»

Gustavo Petro califica de «antinatural» el cierre fronterizo: «No se puede cercenar la vida de 14 millones de personas binacionales»

Foto: VEFM

BOGOTÁ, COLOMBIA – En un discurso cargado de simbolismo y pragmatismo geopolítico, el presidente Gustavo Petro volvió a poner sobre la mesa la necesidad de blindar la apertura fronteriza con Venezuela, calificando los bloqueos del pasado como una medida «antinatural». Según el mandatario, la ruptura de relaciones no solo fue un error diplomático, sino una agresión directa contra una comunidad de 14 millones de ciudadanos que comparten raíces, familias y economías en ambos lados de la línea divisoria.

Petro enfatizó que la frontera entre Colombia y Venezuela no es una simple demarcación geográfica, sino un tejido vivo. «Fue antinatural cerrar la vida de una comunidad de 14 millones de personas que son binacionales», sentenció el jefe de Estado, subrayando que la política exterior de su gobierno prioriza la reconstrucción de estos lazos por encima de las diferencias ideológicas.

Los pilares del argumento de Petro:

  • Identidad Binacional: El mandatario sostiene que la migración y la historia han creado una población que no pertenece a un solo país, sino a un ecosistema compartido que requiere libre tránsito.
  • Economía de Frontera: Para el gobierno colombiano, el cierre solo alimentó las economías ilegales y las «trochas», mientras que la apertura legal busca formalizar el comercio y devolver la seguridad a las zonas limítrofes.
  • Fracaso de la ruptura: Petro critica duramente la estrategia de «cerco diplomático» de administraciones anteriores, señalando que solo trajo sufrimiento a las familias de la zona de frontera.

Esta declaración se produce en un momento clave, mientras ambos países avanzan en acuerdos de transporte, energía y seguridad ciudadana, reafirmando que, para la actual administración de la Casa de Nariño, la frontera nunca más debería ser un muro, sino un puente.