La Comisión Europea multa con €120 millones a la red social X por incumplir normas de transparencia
Foto: VEFM
Hoy, la Comisión Europea impuso una sanción de 120 millones de euros a la red social X, tras concluir que la plataforma violó varias obligaciones claves establecidas en la normativa comunitaria para servicios digitales.
Entre las faltas detectadas se encuentra el uso de un distintivo de verificación (el llamado “check azul”) con un diseño considerado “engañoso”, pues podía inducir a los usuarios a creer que ciertas cuentas eran verificadas de forma oficial, cuando en realidad X permitió que cualquier persona pague por ese sello sin una verificación rigurosa.
Además, la plataforma fue señalada por la falta de transparencia en su repositorio publicitario: no mantenía una lista pública actualizada de anunciantes, como exige la normativa, lo que dificulta auditar la procedencia de anuncios, su financiamiento y posibles campañas de desinformación.
También se le reprocha no proporcionar a investigadores acceso adecuado a los datos públicos relativos a métricas de contenido —como vistas o interacciones— datos útiles para estudiar fenómenos como desinformación, discurso de odio o campañas coordinadas de manipulación.
Según la Comisión, la sanción se estructura en tres rubros: 45 millones de euros por el diseño engañoso del distintivo de verificación, 35 millones por la opacidad en la publicidad y 40 millones por la negativa u obstáculos para permitir acceso investigador a datos públicos.
Este caso representa la primera multa relevante impuesta bajo la Digital Services Act (DSA), ley aprobada por la Unión Europea para obligar a las grandes plataformas digitales a garantizar mayor responsabilidad, transparencia y protección para los usuarios.
Ante este fallo, la Comisión exige a X que revise sus prácticas, ajuste sus mecanismos de verificación, publicidad y acceso a datos, bajo advertencia de sanciones adicionales si no se corrigen en los plazos establecidos.
El 2025 marca un hito en la regulación digital global, con la Unión Europea liderando esfuerzos para hacer rendir cuentas a las plataformas que operan a escala mundial, en defensa del derecho de los usuarios a una información transparente, identificable y verificable.