Trump dice que México solo tiene «tamales picantes y tomates» para ofrecer. La realidad dice otra cosa.

Trump dice que México solo tiene «tamales picantes y tomates» para ofrecer. La realidad dice otra cosa.

Foto: Wikipedia

El presidente de EE.UU. minimizó públicamente lo que México aporta a la economía estadounidense. Pero los números del propio intercambio comercial entre ambos países cuentan una historia muy diferente a la que Trump relató desde el Despacho Oval.

$195mil M

Déficit comercial anual de EE.UU. con México según Trump

50%

Aranceles de EE.UU. sobre productos canadienses

2018

Año en que se firmó el T-MEC entre México, EE.UU. y Canadá

Donald Trump volvió a dar de qué hablar este viernes, pero esta vez con algo que no fue una amenaza, sino un comentario que muchos en México y en el propio Estados Unidos recibieron con incredulidad. Mientras respondía preguntas de la prensa en el Despacho Oval, el presidente estadounidense decidió resumir lo que su vecino del sur le ofrece al mundo en pocas palabras.

«Si dejara de comerciar con ellos, no perderíamos nada. Bastaría con una sola firma. Perdemos 195.000 millones de dólares al año con México. Ellos no tienen nada que nosotros realmente necesitemos. Es decir, tamales picantes, tomates, un par de cosas… pero, básicamente, no tienen nada que nosotros necesitemos.»— Donald Trump, presidente de Estados Unidos, Despacho Oval

Dicho así, suena a que México es un país que EE.UU. podría ignorar sin mayor consecuencia. Pero hay un detalle que Trump dejó de lado: México es el principal socio comercial de Estados Unidos. No el segundo, no el tercero. El primero. Eso significa que más productos entran y salen entre estos dos países que entre EE.UU. y cualquier otra nación del mundo, incluyendo China.

Además de los tamales y los tomates que mencionó Trump, México le vende a EE.UU. automóviles y autopartes, pantallas, circuitos electrónicos, maquinaria industrial, cerveza, y una larga lista de productos manufacturados que alimentan directamente a la industria y al consumidor estadounidense. Esa es la realidad del intercambio que el mandatario describió en tres palabras.

Lo que sí dijo que no va a hacer

Curiosamente, después de soltar ese comentario, Trump también aclaró que no tiene intenciones de romper la relación comercial con México. ¿La razón? Su buena relación personal con la presidenta Claudia Sheinbaum.

«No quiero hacer eso porque nos llevamos muy bien con la presidenta. Nos cae bien la presidenta, la respetamos mucho.»— Donald Trump

Es decir: Trump dijo en la misma rueda de prensa que México no tiene nada útil para ofrecer, y que de todas formas no va a cortar el comercio porque le cae bien Sheinbaum. Una contradicción que no pasó desapercibida.

El contexto: EE.UU. vs. Canadá y el futuro del T-MEC

Todo esto ocurre en un momento en que la relación entre Washington y Ottawa está en su peor punto en años. Estados Unidos impuso aranceles del 50% sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses. Canadá respondió con medidas similares que entran en vigor la semana que viene. El diálogo comercial entre los dos países está roto.

¿Qué pasa con el T-MEC en todo esto?

El T-MEC es el tratado de libre comercio que une a México, Estados Unidos y Canadá desde 2018. Con la crisis entre Washington y Ottawa, el futuro de ese acuerdo queda en el aire. Si la relación entre dos de los tres firmantes se rompe, el tratado pierde gran parte de su sentido. En julio pasado se realizó en Ciudad de México la última ronda de revisión del T-MEC, donde se discutieron temas como aranceles a la industria automotriz, acero, aluminio y agricultura. Por ahora, el acuerdo sigue en pie, pero nadie sabe por cuánto tiempo si la tensión entre EE.UU. y Canadá no se resuelve.

Sheinbaum: diálogo, a pesar de las dificultades

Por su parte, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum se mantuvo en un tono diplomático. El martes pasado reconoció desde el Palacio Nacional que la relación con Washington ha tenido sus complicaciones, pero dijo que confía en llegar a un entendimiento.

«En materia comercial tenemos diálogo permanente con el Gobierno de los Estados Unidos y esperamos llegar a un entendimiento.»— Claudia Sheinbaum, presidenta de México

Lo que queda claro después de todo esto es que la relación entre México y Estados Unidos es mucho más compleja que cualquier comentario hecho frente a un micrófono. Los dos países se necesitan económicamente, aunque a Trump le cueste reconocerlo en público. Y mientras él habla de tamales y tomates, los dos gobiernos siguen negociando en serio las reglas del comercio que mueve cientos de miles de millones de dólares cada año.